El folleto es la pieza de marketing más cara que produce un supermercado de barrio: impresión, distribución y un plazo de producción que obliga a fijar precios con una semana de antelación. Cuando llega a casa del cliente, la mitad de las ofertas ya cambió.
Lo que el folleto hace bien (y la pantalla no sustituye)
El folleto llega a quien no está en la tienda: entra en casa, en el coche, en la puerta del vecino. Ese es su trabajo, atraer flujo. La pantalla llega a quien ya entró. Son funciones distintas, y confundirlas lleva a malas decisiones.
El folleto (en papel o digital) trae gente a la tienda. La pantalla sube el valor de la cesta de quien ya está dentro. Cortar lo primero esperando que lo segundo compense es el error clásico.
Las tres versiones de un folleto digital
| Formato | Dónde circula | Mejor uso |
|---|---|---|
| Imagen para WhatsApp | Grupos y listas de clientes | Alcance local barato |
| Piezas en las pantallas de la tienda | Entrada, caja, pasillos | Más productos en la cesta |
| Publicación o story en redes | Instagram y Facebook | Público local más joven |
El error de reutilizar el archivo del folleto
Coger el PDF del folleto y ponerlo en la pantalla no funciona: son 30 productos en una página pensada para leerse en la mano, a 30 centímetros. En pantalla, a 4 metros, no se lee nada. El contenido tiene que rehacerse como una oferta por pieza, con el precio grande.
Cómo montar el ciclo de la semana
- 3 o 4 ofertas ancla de la semana (las del folleto, una por pieza)
- 2 ofertas del día, cambiadas a diario
- 1 pieza de una categoría de buen margen (charcutería, bebidas, droguería)
- 1 pieza institucional (horarios, formas de pago, reparto)
- 1 pieza de fidelización o del WhatsApp de la tienda
Lo que ahorra de verdad
No dejes la imprenta de golpe: mide. El camino de menor riesgo es mantener el folleto impreso y recortar parte de la tirada, poniendo la diferencia en la pantalla y en WhatsApp. Compara el flujo de las dos semanas siguientes antes de recortar más.
La ganancia que no es dinero
Es la velocidad de decisión. Con un folleto, el precio de la semana hay que cerrarlo días antes. Con una pantalla, el encargado puede reaccionar el jueves por la tarde ante un stock que no se ha movido, algo imposible con material impreso.
Sobre ese uso táctico de la pantalla, mira las ofertas del día en el supermercado.
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Probar gratisPreguntas frecuentes
¿Puedo dejar de imprimir folletos?+
Solo después de medir. El folleto hace un trabajo de alcance externo que la pantalla no cubre; la migración segura es gradual, recortando la tirada y vigilando el flujo.
¿Cómo distribuyo un folleto digital por WhatsApp?+
Con una lista de difusión o un canal, con la aceptación del cliente. Enviar a quien no lo pidió quema la lista y la reputación del número de la tienda.
¿Qué formato de imagen uso en WhatsApp?+
Vertical, legible en un móvil y con pocas ofertas por imagen. Es un formato distinto al de la pantalla: el mismo arte no sirve para los dos.
¿Necesito un diseñador para producir las piezas?+
Ayuda, pero lo esencial es la consistencia: mismo diseño, misma posición del precio, misma tipografía. La consistencia comunica organización mejor que la creatividad.
